En Sagicor tenemos que resolver cada vez más casos de fraude con tarjetas de débito o crédito. Sí, hay pillos mucho más preparados en la calle, en internet y en todo lugar, pero le corresponde a usted ser precavido y evitar estas penosas situaciones que le quitan tiempo y le pueden producir un gran dolor de cabeza.

El primer consejo que le damos es siempre que las vaya a utilizar, no perderlas de vista. En lugares como minisupers y gasolineras pueden ocurrir fraudes, tenga cuidado.

Tenga igualmente cuidado con las transacciones que efectúe por internet, revise bien que se trate de páginas seguras y que el dominio no esté alterado, no brinde nunca sus claves de correo ni pines de tarjetas, ni responda a correos electrónicos sospechosos donde le soliciten digitar el número o clave de su tarjeta.

Cuídese también en los cajeros automáticos de los nuevos timos donde usted es grabado mientras saca su dinero y visualizan su clave. No efectúe ninguna operación si tiene gente demasiado cerca del cajero. No le comunique dudas a extraños ni permita que le ayuden mientras lleva a cabo su transacción.

Son de tener cuidado las llamadas sospechosas “gane premios” y que para reclamarlo usted debe dar datos de su tarjeta: nunca brinde esta información.

Le sugerimos también, no prestar su tarjeta ni permitir que otras personas la usen, no comparta su identificación personal ni claves y destruya su tarjeta cuando se haya vencido, esté en mal estado o la haya cancelado.

En su corre corre diario, evite dejar información personal en su automóvil, entre esto sus tarjetas, cédula o licencia donde aparezca su firma y en caso de duda de robo o extravío, repórtelo a la brevedad posible.

Le recomendamos la prevención como mejor vía para evitar fraudes.